ANO 5 Edição 74 - Novembro 2018 INÍCIO contactos

Moisés Cárdenas


Relatos breves

HOMBRE

 

Cuando la esfera marcó las cinco de la mañana, apresuré mis pasos por las angostas calles de Ciudad Celeste. Quería llegar a mis aposentos antes de que surgieran los primeros rayos solares. Buscando el trayecto más rápido divisé un túnel bañado de niebla y, sin pensarlo, ingresé.

 

Adentro, sentí que mis brazos y piernas perdían fuerzas, no obstante seguí avanzado hasta encontrar la salida. Afuera del conducto cayó un rayo ultravioleta que me cegó por unos minutos. Preso del pánico, grité. Nadie oía mi voz. Me desesperé. De repente sentí un enérgico sonido que perforó mis oídos. Llevé mis manos hacia ellos para tapármelos, no aguantaba su intensidad.

 

Producto de la situación, me tambaleé de un lado al otro como si estuviera mareado.

 

Gradualmente recobré el sentido. Proseguí mi marcha por un sendero de tierra que estaba frente a mí. Vi a los lejos una vieja casa y caminé hacia ella. Toqué a la desgastada puerta de madera. Nadie abrió. Insistí un rato hasta que, por una ventana de hierro, un hombre de apariencia desorbitada se asomó. Asustado por su mirada inquisidora, di unos pasos hacia atrás para irme del lugar. Pero él dándose cuenta de mi reacción dijo con voz parsimoniosa:
- Quiero mostrarte una caja. 

 

Permanecí en silencio durante unos minutos. El sujeto abrió la puerta de la vivienda y me invitó a entrar. Ingresé con mucho cuidado, siguiéndolo por un largo pasillo. Bajamos unas escaleras hasta descender a una amplia habitación en donde se encontraba un antiguo comedor. El tipo escrutó mis ojos y pronunció en voz baja:
 - Sé que tienes sed. 

 

Asentí con la mirada. Me extendió una botella de plástico con agua y un vaso de vidrio color verde. Sujeté los recipientes en mis manos.

 

Cuando iba a echar el líquido dentro del vaso, al hombre le creció de forma súbita una larga barba blanca. Me puse tan nervioso que absorbí todo el contenido de un solo golpe.

 

Él  caminó despacio hacia un cuarto, seguí sus pasos sigilosamente. Dentro de la habitación se encendió una luz y la puerta se cerró con fuerza. Miré hacia atrás y vi caerse un espejo al suelo que al precipitarse me asustó. Traté de abrir el picaporte, pero estaba trabado.

 

 -Quiero mostrarte algo - dijo el sujeto con una voz ronca.

 

Giré mi vista. Me señaló un televisor OT-1471 Belweder año 1957, que estaba dentro de una caja de madera. Apretó el interruptor de encendido. De la pantalla surgieron unas rayas en blanco y negro. El tipo pasó el conmutador de canales. Tras unos segundos, observé: Neil Armstrong caminando en la luna, Elvis Presley bailando, películas de vaqueros, la sonrisa de Marilyn Monroe, Prince tocando guitarra, escenas de Space 1999, dibujos animados del Pato Lucas, videos de Michael Jackson, el Doc y Martin  en Volver al Futuro,  la caída del muro de Berlín, la fotografía de la erupción de un volcán, las torres gemelas cayendo al suelo, dibujos de ciudades futuristas, gente corriendo por explosiones de bombas, y una inmensa ola sobre un pueblo.

 

Admirado por lo que había visto, me pregunté a mí mismo cómo un aparato tan viejo pudo transmitir en vivo esas imágenes. El tipo, al notar mi sorpresa, comentó:
- Aunque se trata de un antiguo modelo, funciona con este control. Tómalo y busca algún otro canal.

 

Sujeté el objeto en mis manos. Oprimí el botón Menú.

 

Una risa malvada brotó de la pantalla. Solté asustado el control remoto que cayó al suelo. Miré de nuevo al televisor y de él surgió el rostro espantoso de un hombre vestido de militar.

 

 

 

 

 

 

CLASE

 

El profesor Nogo fue expulsado del aula y lo sustituyó la señora Milik. Todos los alumnos quedaron en silencio. Miraron a la nueva profesora cuando abrió un extraño libro frente a ellos. Milik leyó con voz de mando la nueva lección ante la mirada de todos los estudiantes. Al escucharla se sintieron abrumados, esperando ansiosos el recreo que jamás llegó.
Tres horas después los lápices golpearon los cuadernos. Un joven en señal de protesta partió el pupitre queriendo salir.

 

 

 

 

 

 

ASIGNATURA

 

El profesor E. Arsenal invitó a Inocencia, la mejor alumna de la carrera de Derecho, a que leyera lo que estaba escrito en la pizarra. La joven estudiante leyó:
«Vine a esta clase para presentarles en qué consisten los explosivos. Por siglos el hombre ha utilizado armamentos para dominar la especie humana y conquistar su poder. Les muestro una bomba que llevo en el maletín».

 

Cuando terminó de leer, el profesor E. Arsenal comentó en voz alta: - qué tal si lees, «todos gritaron con fuerza y estalló la bomba».

 

 

 

 

 

 

NUEVOS NOMBRES

 
En el reino de Lasábanas, el consejo de sabios se reunió para promulgar la Nueva Ley de Cambios de Nombres que posibilitarían al ciudadano llamarse  como quisiera. Tras el golpe rotundo de aceptación por parte de todos, el consejo que gobernaba se cambió el nombre a Nosllevamostodo.

 

Los sabios se colocaron máscaras carnavalescas y salieron del recinto aplaudiendo. Los habitantes del país fueron a sus respectivos registros a cambiarse los nombres.

 

Al día siguiente, el pregonero del reino anunció los nuevos nombres más  elegidos: Luzdeferia, Máximaestafa, Eljefe, Clubdelbarrio, Amargo; entre otros nombres adoptados por la ciudadanía.

 

Cuatro años después, en el consejo, los sabios le daban la bienvenida a un nuevo integrante, un viejo mago que, sonriente, los miró en una tarde de llovizna, y dijo:
-A partir de hoy me llamo Ojosobretodos.

 

 

 

 

 

 

FRONTERA DE LA MUERTE

 

Unas de las cosas más perjudiciales que ha tenido la humanidad, ha sido la creación de dividir a los países por medio lo que común se le denomina, frontera. Por siglos el hombre se ha matado por un pedazo de tierra, una franja, un espacio de roca y arena. Esto lo supo Elías desde el primer momento que cruzó el puente internacional El prócer, que divide a las naciones Venecia y Colón, en el continente del sur.

 

Él tuvo que huir de su país por el hambre severa que acaeció durante el avenimiento de una guerra civil que duró ciento treinta días.  Su terruño montañero sintió los estragos del fuego caído por los aviones de combate del ejército rojo que dominaba la nación. Los días de enfrentamiento entre el ejército rojo con fuerzas rebeldes llamadas Resistencia  fueron tan abruptas que los pájaros mudaron sus alas, los árboles ocultaron sus ojos, y los cuerpos de los humildes cayeron al suelo sin canciones.

 

Elías no aguantó más cuando se vio solitario por el monte, porque todos sus familiares y amigos habían huido. Entonces, tomó las pocas pertenencias que tenía, y cruzó por el calvario que se esparcía por todas las calles de su ciudad. Se topó con cadáveres carcomidos por gusanos, notó que era de hombres, mujeres y niños. Caminó entre escombros de pueblos destruidos. Sintió un profundo dolor en su pecho, y lloró inquebrantablemente.

 

Todo su recorrido hasta el puente fue de espasmo y angustia. Cuando cruzó la frontera, observó a unos hombres pertenecientes del ejército rojo, cargar en camiones a personas, que luego fueron quemadas. Elías sintió miedo, entonces huyó desesperado. Un hombre envejecido, que se ocultaba dentro del monte, lo llamó y lo invitó a subir en una camioneta destartalada, luego lo llevó lejos.

 

Elías prosiguió por caminos de tierra, carreteras y ciudades hasta llegar hacia el país Plata, y allí se refugió en una granja donde habitaban los pájaros carpinteros y unas aves negras que se llamaban zorzales. Y pasaron los años hasta que un día le contó a un joven que le preguntó si existió la frontera de la muerte, y Elías viendo al muchacho a los ojos, le dijo:

 

La frontera de la muerte, está en nuestras mentes y corazones. Solo que algunos seres la hacen realidad.

 

 

Moisés Roberto Cárdenas Chacón, nació en San Cristóbal, Estado Táchira, Venezuela, el 27 de julio de 1981. Poeta, escritor, profesor y licenciado en Educación Mención Castellano y Literatura.  Ha realizado charlas, conferencias y disertaciones en congresos de Educación y Literatura. Entre los años 2003  y 2005 fue extensionista universitario en los grupos Ularte, Geoadina, Araguaney y Voluntario Docente. En el 2006 estuvo de Presidente de la Asociación de Estudiantes de Castellano y Literatura (ASOCAST). Del  2003 al 2006 organizó cursos de Investigación Lingüística, Escritura Académica y dirigió jornadas de Literatura. Desde el 2003 al 2008, participó en los Encuentros Binacionales de Escritores de Colombia y Venezuela. Ha publicado en antologías de Venezuela, Argentina, España, Italia y Estados Unidos.

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Foto de capa:

CANDIDO PORTINARI, 'Painel Tiradentes: detalhe 3: execução de Tiradentes', 1948.


Paginação:

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